Sunday, April 5, 2009, 10:55 PM - News
La Cumbre del G20 desnudó las fuertes diferencias entre sus asistentes El encuentro logró avanzar en algunos puntos sensibles como la creación de una agencia de supervisión de los hedge funds y un importante refuerzo económico para el FMI. Pero el bloque anglosajón debió ceder ante la negativa del eje Francia - Alemania respecto de los planes de ayuda La cumbre del G20 celebrada en Londres ha venido precedida de mucha expectación y polémica y los resultados estuvieron en línea con lo esperado: avances en algunos puntos y estancamiento en los referentes a ampliación de las ayudas generalizadas.
Las declaraciones previas de Nicolas Sarkozy fueron un anticipo de las diferencias existentes entre los modelos económicos que los países de este G20 ampliado estaban dispuestos a aplicar.
A pesar de las apelaciones de Barack Obama y Gordon Brown a la unidad, las divergencias fueron innegables. Algunos esperaban mucho de esta cumbre, que salve el sistema financiero y ayude a superar la crisis. Otros, sin embargo, tenían pocas esperanzas en que se pueda alcanzar un acuerdo global.
Pero pese a las diferencias, en la sesión se lograron algunos acuerdos en el intento de tratar de superar la peor crisis económica desde la Segunda Guerra Mundial, bajo estricta custodia policial tras las protestas del miércoles que dejaron un muerto.
Los primeros acuerdos
Los líderes mundiales y sus ministros de Economía y Finanzas han tomado las primeras medidas para intentar salir de la crisis económica. Según el documento que circulaba por el centro de convenciones de ExCel, los dirigentes del G20 tienen pensado aprobar la creación de una agencia de supervisión de los hedge funds y de regulación del sistema y un importante refuerzo económico para el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Como se preveía, la reforma del FMI pasa por dotarle de más medios y poderes. En el plano económico, se llevará a cabo un esfuerzo adicional duplicando los recursos hasta los 500.000 millones de dólares para garantizar más ayuda a los países pobres y a los emergentes, responsables estos últimos del 70% del crecimiento mundial.
La ayuda económica todavía puede alcanzar los 750.000 millones de dólares, según una fuente oficial citada por Reuters. La Unión Europea y Japón dan un préstamo de 100.000 millones de euros. La misma cantidad aportará Estados Unidos.
El FMI podrá financiarse en los mercados internacionales e incluso podrá vender oro. La reforma también tiene en cuenta otros organismos internacionales, además del FMI, a los que identifican como pilares básicos para salir de la crisis: el Banco Mundial (BM), el Foro de Estabilidad Financiera (FSF, organización en la que España ha entrado recientemente) y la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Según el borrador, el FSF pasaría a ser un Consejo de estabilidad financiera, con una estructura permanente, para convertirlo en el "gendarme mundial de los mercados y las instituciones financieras".
El BM deberá prestar más y será invitado, al igual que las demás entidades bancarias de desarrollo regional, a aumentar su capacidad de préstamos de 200.000 a 300.000 millones de dólares para el periodo 2009-2011. Y para la OMC, el G20 instará a la organización al cierre del ciclo de la liberalización de Doha y a que vigile a los países que instauren nuevas barreras comerciales.
Pero así como se avanzó en otros temas, hay algunos en los que fue imposible lograr consenso, ya que las diferencias fueron muy profundas a la hora de decidir sobre las medidas a implementar para sacar a la economía mundial de la peor crisis desde la Gran Depresión.
Según el documento final, fracasó la intención de crear nuevos estímulos fiscales para impulsar la economía, como proponían Washington y Londres, y rechazaban París y Berlín.
Este capítulo se quedará con una referencia general a "hacer todo lo que sea necesario", en la línea de la reunión preparatoria que celebraron el 14 de marzo los ministros de Economía y Finanzas del grupo, para que cada país decida cuáles son las mejores medidas para insuflar aire en sus debilitadas economías.
La declaración final, sólo hizo una referencia a que ya se han invertido 2 billones de dólares por parte de los diversos países para hacer frente a la recesión.
EE.UU., Japón y Gran Bretaña presionaron en vano para que las naciones del G20 aprueben un esfuerzo fiscal conjunto para intentar salir de la actual crisis, mientras que Europa continental insistía en adoptar medidas rápidas para luchar contra los paraísos fiscales y regular los mercados financieros que han destruido una riqueza global equivalente al 100% del PBI mundial desde el inicio de la crisis subprime...sigue
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