Monday, November 3, 2008, 08:27 PM - Adultos
Succionadores: placer al vacío
Todos los secretos de estos extravagantes aparatos creados para estimular penes, vaginas, pezones y lo que haga falta
Entre tanto vibrador de diseño, muñeca hinchable de luxe, trapo de cuero negro, batita de encaje y demás flamante parafernalia erótica, el pobre
succionador pasa casi desapercibido en las estanterías del
sex shop. Más que un juguete erótico, parece un extraño instrumento de laboratorio y, más que morbo, provoca repelús. Y, sin embargo, hay pocas cosas más placenteras para las zonas erógenas que estos artefactos capaces de chupar lo que se les ponga por delante.
Los succionadores más populares son, sin duda, los de pene, que se inventaron y empezaron a comercializarse a principios del siglo XX. Gracias a su apoteósico éxito, pronto se desarrollaron nuevos prototipos para la vagina, el clítoris o los pezones. En la actualidad existen succionadores de muchos tipos, pero todos funcionan de la misma forma: aplicados en la zona del cuerpo elegida, la estimulan haciendo un efecto de vacío mediante la succión.
Podríamos hacer una clasificación con cuatro tipos fundamentales de succionadores: el
"squezee ball", que funciona accionando una pera como la que usan los médicos para tomar la tensión. El
"plunger", que se usa como un inflador de ruedas de bicicleta. El
"hand grip", que chupetea de forma manual. Y, por último, el
"electric pump", que va a pilas o con corriente y permite regular la velocidad con un interruptor y disfrutar sin casi usar las manos.
Inflando penes
Los succionadores para el pene, que en la lengua de Shakespeare se llaman
Penis Pumps, son usados por multitud de hombres para masturbarse y también para conseguir potentes erecciones y preparar su miembro viril para la cópula, ya que el vacío hace que la sangre se concentre en el pene y éste se convierta en una roca.
Según dicen los fabricantes de
Penis Pumps Penis Pumps, estos aparatos son eficaces en un 99% de los casos, siempre que se utilicen como Dios manda. Un tal Tom afirma en la web de esta empresa que "encargué uno de vuestros succionadores y ahora se me pone durísima rápidamente y tengo una polla más grande para satisfacer a mi mujer". Una de las joyas de su catálogo es el
Black Jack Stroker, dotado con un regulador de múltiples velocidades y unos labios de látex en la base: los que lo han probado dicen que la sensación es muy parecida a una felación humana bien hecha.
Existe una amplia gama de succionadores de pene en el mercado, fabricados en materiales como plástico o cristal, cuyo precio oscila entre los 20 y los 200 euros. Algunos de ellos, más orientados a la masturbación, tienen vibrador incorporado, otros simplemente succionan, que no es poco. Además, marcas selectas como
TLC/Topco o
Doc Johnson fabrican succionadores con nombres de
celebrities X, que casi casi te garantizan que tu pene alcanzará dimensiones de
porno star: está el succionador de
Rocco Siffredi (
Roc-Hard Erection Machine pump), el
John Holmes Personal Pump o el
Phuck Pump publicitado con la imagen de la actriz porno
Tyler Faith, que incluye unos labios vaginales de látex en la base del succionador, inspirados en los de la popular estrella X.
Sin embargo, los médicos y sexólogos advierten que no se debe abusar de los succionadores: un uso excesivo puede romper capilares y venas del pene y causar daños irreversibles en el mismo. El juguete debe ser utilizado con cautela, poco a poco, y durante un tiempo no superior a los 20 minutos… o atenerse a las consecuencias.
Vaginas al rojo vivo
Pasando a la sección de
succionadores vaginales, la variedad es menor, ya que por regla general las mujeres prefieren estimuladores de clítoris o vibradores con forma fálica, pero haberlos, haylos.
En
sex shops tan selectos como
Miel de Venus o
Love Honey, amén de decenas de succionadores de variopintas formas y distintos tamaños para la vagina, hay
pumps para las tetas (que funcionan básicamente como los del pene, aumentando el tamaño y el placer a la vez), para los pezones, para el ombligo, para el clítoris, para las nalgas e incluso para la lengua.
Tenemos, por poner un ejemplo, el fantástico
Magic Pussy Pump, una alhaja
made in Hong Kong que, gracias a su pera manual, succiona la vagina tan bien como el más experto amante, llevando a su dueña más allá de las fronteras del multiorgasmo y aumentando el tamaño, la lubricación y la sensibilidad de la vulva, que acaba convertida en una cosa roja e inflamada.
Incluso han surgido híbridos que mezclan distintas funciones en un sólo artefacto, como el
Penetrating Clitoral Pump que, según dice la publicidad, "penetra como un hombre, chupa como una mujer y vibra como un consolador". Tres funciones distintas para un succionador verdadero y definitivo, sólo para mujeres que anden buscando nuevas y extraordinarias sensaciones.
Pump porno
Los fans de los succionadores tienen todo un subgénero pornográfico consagrado a su peculiar obsesión, con cientos de productoras de fotografías y películas, revistas y webs como
Female Pumping, dedicada a divulgar y fomentar el uso y abuso de los succionadores femeninos, que son probados por sus modelos ante las cámaras.
"Un conejito succionado se pone todo mojado" es su lema.
Pero los más genuinos fetichistas de los succionadores, tienen su paraíso en
Vaginal sucker, una firma especializada en rodar pornografía en la que “lujuriosos tipos satisfacen a sus cachondas compañeras con máquinas generadoras de vacío” (en sus propias palabras). En las impactantes imágenes, no aptas para todos los estómagos, pueden verse penes de tamaños descomunales penetrando vaginas hinchadas, venosas y rojas debido a un exceso de succión....
adn.es