David Cameron ha trasladado a los liberal-demócratas una “gran y comprensiva” oferta para un pacto de Gobierno, que tanto podría ser un acuerdo de coalición como de apoyo externo, con el fin de constituir “rápidamente” un Ejecutivo sentado sobre “bases sólidas”. La posibilidad de un pacto, pues, se abre camino aunque su concreción aún puede tardar varios días.
A pesar de estar tentado inicialmente a intentar gobernar en minoría, tal vez buscando el apoyo de los ocho diputados unionistas del Ulster, la actitud de Gordon Brown de permanecer de momento en Downing Street ha obligado a Cameron a jugar la carta de un pacto estable con la formación de Nick Clegg.







