Reynaldo Bignone es el único de los ex mandatarios de facto que no había sido juzgado por los crímenes del Proceso.
El Estado reclamó hoy que el último presidente de facto, Reynaldo Bignone, que hasta ahora nunca había sido juzgado por lo ocurrido en la dictadura militar, sea condenado a 25 años de cárcel por los crímenes cometidos en jurisdicción de Campo de Mayo, junto a un grupo de otros militares que comandaban ese regimiento.
El pedido fue formulado por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, que actúa como querellante en el juicio oral que sustancia el Tribunal Oral Federal 1 de San Martín y que está llegando a su etapa final.
Además de pedir 25 años de cárcel para Bignone, el Estado también reclamó la misma pena para el resto de los acusados que cumplieron altos mandos en Campo de Mayo: Santiago Omar Riveros, ex titular del Comando de Institutos Militares; Fernando Verplaetsen, ex jefe del Departamento de Inteligencia, y Jorge Osvaldo García, ex director de la Escuela de Infantería.
También se solicitó la misma pena para Carlos Alberto Tepedino -ex jefe del Batallón de Inteligencia 601 del Estado Mayor General del Ejército en 1978- y Germán Montenegro, ex comisario de la seccional de Bella Vista en 1977.
Para el último de los acusados, Eugenio Guañabens Perelló, ex director de la Escuela de Servicios para Apoyo de Combate “General Lemos”, la Secretaria que conduce Eduardo Luis Duhalde reclamo 20 años de cárcel.
La secretaría es una de las querellas que participa en el proceso, pero es la única que representa al Estado Nacional.
En los próximos días harán sus reclamos la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos y la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo. Luego será el turno del Ministerio Público, con los fiscales Marcelo García Berro, Augusto De Luca y Juan Murray.
Y más tarde vendrán los argumentos de las defensas de los imputados.








