Luis Cuéllar había sido secuestrado en el día de ayer por la guerrilla. El presidente colombiano había anticipado que realizaría un “rescate militar”
Luis Cuéllar, el gobernador colombiano que fue secuestrado ayer por la noche a manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), apareció muerto, según indicó el secretario de gobierno de Caquetá.
El cadáver, tiroteado y rodeado por explosivos, fue encontrado en Sebastopol, zona rural cercana a Florencia, la capital del Caquetá, precisó el funcionario, Edilberto Ramón Endo.
Cuéllar había sido secuestrado la noche del lunes por un comando de las FARC que mató a un policía en la casa del gobernador y destruyó con un explosivo la entrada para llegar hasta él y llevárselo.
Las autoridades informaron en la jornada que unos 2.000 efectivos militares y de la policía habían sido desplegadas para buscar al gobernador del sureño departamento de Caquetá, un territorio que tradicionalmente ha tenido una fuerte presencia de las FARC.
Álvaro Uribe, el presidente de Colombia, había anticipado que llegó la hora de la “firmeza” y manifestó que planificaba un “rescate militar”.
“No podemos seguir pendientes de los caprichos de los terroristas. Es la hora de tener firmeza para avanzar en el rescate militar de los secuestrados”, afirmó Uribe en una breve declaración a la prensa en la Casa de Nariño (sede del Gobierno).
El mandatario explicó que pidió a los militares y a la Policía que hagan “todos los esfuerzos” necesarios para rescatar al gobernador del Caquetá y al resto de rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El secuestro de Cuellar se produjo en Florencia, la capital del departamento donde era gobernador. “Fue sacado a la fuerza de su domicilio”, explicaba a la prensa el secretario de Gobierno del Caquetá, Edilberto Ramón Endo, y agregaba que la acción la realizaron unos hombres que “vestían prendas exclusivas del Ejército Nacional y que, al parecer, son de las FARC”.
Endo detalló que los secuestradores lanzaron una granada contra la puerta de la casa de Cuéllar, lo que desató un enfrentamiento en el que perdió la vida uno de los policías del servicio de escoltas del gobernador, mientras que otros dos agentes resultaron heridos. Los secuestradores subieron al gobernador a un vehículo todoterreno y huyeron hacia la zona montañosa cercana a la ciudad, donde a primera hora del martes fue encontrado el coche calcinado.
El gobernador ya había sido secuestrado en cuatro oportunidades anteriores por su actividad como ganadero, reveló el secretario de Gobierno del Caquetá, quien indicó además que venía siendo amenazado y había solicitado mayor protección.
El presidente colombiano, Alvaro Uribe, ordenó este martes , horas después del suceso, el rescate militar del gobernador y repudió desde Bogotá el secuestro, y señaló directamente a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
“¿Quiénes lo secuestraron? Estos mismos bandidos que quieren hacer de la liberación de los otros secuestrados un show. Estos mismos bandidos que se burlan del país, que se consiguen unos apoyos internacionales para tratar de validar su terrorismo en Colombia”, declaró el presidente colombiano.
El cadáver, tiroteado y rodeado de explosivos, fue encontrado en Sebastopol, zona rural cercana a Florencia, la capital del Caquetá, precisó el secretario de gobierno de la región, Edilberto Ramón Endo, a la radio RCN.
“Efectivamente, corresponde al señor gobernador”, declaró Endo, quien atribuyó el informe sobre el trágico desenlace a una “fuente primaria” en la zona de los hechos. El funcionario eludió informar de las circunstancias de la muerte y de las condiciones en las que fue hallado el cadáver de Cuéllar.
“Simplemente, se me ha confirmado la muerte del mandatario”, puntualizó Endo, quien indicó que las autoridades correspondientes avanzan en las diligencias legales de levantamiento del cadáver.
Cuéllar, ganadero y que hoy cumplía 69 años, fue secuestrado anoche por presuntos rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que irrumpieron en su domicilio de Florencia, distante unos 562 kilómetros al suroeste de Bogotá.
Un policía del servicio de escoltas del gobernador murió en el asalto de los guerrilleros, que sacaron a Cuéllar a la fuerza de su casa y lo subieron a una camioneta, en la que huyeron hacia la zona montañosa cercana a la ciudad.
El vehículo fue encontrado a primera hora de hoy incendiado en la zona rural por la que se internaron los insurgentes con el cautivo. El secuestro fue el quinto de Cuéllar a manos de la misma guerrilla desde 1987, según recordaron hoy sus familiares en Florencia.
El desenlace de este caso se confirmó horas después de que el presidente colombiano, Álvaro Uribe, ordenara a la Fuerzas Militares que rescataran a Cuéllar y a los otros ciudadanos hechos cautivos por las FARC.
Llamado de rescate. Antes de conocerse la muerte de Cuéllar, el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, ordenó a las Fuerzas Armadas que lo rescaten así como a las demás personas secuestradas por las FARC.
“La instrucción es que hay que rescatarlo. He pedido a las Fuerzas Armadas que hagamos todos los esfuerzos para rescatar al señor gobernador de Caquetá y a los otros secuestrados que quedan en poder de estos bandidos. Hay que hacer todo el esfuerzo militar y policíaco para el rescate”, había ordenado Uribe.









