Estados Unidos, China y Rusia aceleran las gestiones diplomáticas para contener la crisis entre las dos Coreas
Mientras los medios de comunicación de Corea del Norte hablan de la inminencia de “una guerra santa” contra sus vecinos del Sur, el régimen comunista ha roto todos los lazos con el gobierno de Seúl, ha expulsado a los trabajadores surcoreanos y ha puesto en alerta a un ejército de más de un millón de hombres. Estados Unidos, Rusia y China actúan por diferentes vía para resolver una crisis que ha alcanzado un punto alarmante.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, llegará mañana a la capital de Corea del Sur para escenificar con más claridad si cabe el compromiso estadounidense en la defensa de ese país. El Pentágono ha anunciado unas inmediatas maniobras conjuntas de sus 28.500 soldados estacionados en la península coreana con el Ejército surcoreano a fin de preparase para responder a una agresión del Norte.




